Cuando los sueños se cumplen

Cuando eres pequeña sueñas con lo que te gustaría ser de mayor, casi todas quieren ser princesas que viven en un castillo típico de los cuentos de disney. Yo quería ser peluquera. Si si peluquera, cogía mis barbies les peinaba, hacia trenzas en ese minúsculo pelo, de raíz, de dos cabos. Con el tinte que sobraba de mi tía,les teñía el pelo y quedaba rosa, me encantaba. Una mañana de domingo cuando antes se jugaba en la calle con toda tranquilidad recuerdo que las únicas chicas que vivíamos en esa calle salimos a jugar con nuestras muñecas y dos de ellas como eran las mayores no querían jugar conmigo, me enfade y en un descuido cuando se metieron a su casa cogí las tijeras y le corte el pelo a sus muñecas y me fui corriendo a mi casa, imaginate el panorama cuando se dieron cuenta de lo ocurrido, recibí un buen castigo por supuesto. En esos años mi cabello era largo me llegaba casi a la cintura pues en menos de un año hacia la comunión. Llego la fecha y fui encantada a la peluquería a que me lavaran, peinaran, me plancharan el pelo con una ondulación frizz que dejaba mi cabello con el doble de volumen y recogieron en una media coleta con un súper lazo y flores.

A la semana siguiente mi madre me llevo otra vez a la peluquería, ese olor tan característico a laca, tinte, moldeador, decenas de productos y que aun recuerdo «me encantaba». Y la pregunta de la peluquera hacia mi madre fue ¿ josefina, como le corto el pelo a la chica? y responde «solo las puntas» mi cara fue de….. noooo otra vez con el pelo que parece una manta zamorana noooo por favor. Y digo yo, ¡mama quiero que me corten el pelo por aquí, por debajo de la oreja!, dejando claro que sinó llegaria a casa y me lo cortaria yo. La cara de mi madre fue de poema, las vecinas abuelitas me decían que estaba guapísima así, y la peluquera abrió los ojos mas que mi madre, pensando…. que agusto me voy a  quedar, jejeje. Empecé el verano con una melena corta. Con 14 años cursaba 3º ESO, y mi hermano que entonces se rapaba el pelo cada 15 días, mis padres no ganaban para cortarle el pelo y decidieron comprarle una maquinilla, llegamos a casa contentos con la compra y con muchas ganas de utilizarlo y ese día el supuesto peluquero fue mi padre que cogió la maquinilla sin ponerle los peines, la paso por la cabeza de mi hermano y la sorpresa fue «rapado al 0». Desde ese día fui la peluquera oficial de mi hermano, me defendia viendo una cinta que traía la maquinilla y la verdad es que con la practica, me salia bastante bien y mi padre se animó a ser, mi conejillo de india. A mis 16 años empecé el curso de peluquería y estética durante 2 años, fueron increíbles, compañeras y profesoras estupendas, y unas notas súper buenas. A mis 18 tuve mi primer trabajo, y a los 29 cumplí uno de mis sueños, tener mi propia peluquería. Hoy en día sigo aquí, disfrutando de lo que mas me apasiona, tener unas tijeras, peines, paletas, brochas y horquillas en mi manos, para cuidar el cabello, dar forma, color y peinados de mis clientes. 19 años de experiencia con centenas de anécdotas, risas, aprendizaje y clientes que se han convertido en amigos. Nunca estoy parada, siempre quiero aprender cosas nuevas y aquí estoy, redactando esta primera pagina de mi web, de mi blog, contando los sueños de una niña que se hicieron realidad gracias al apoyo de la familia, con las mismas inquietudes y ganas de siempre. Confia en ti, porque los sueños se cumplen, nunca dejes de perseguirlos, nunca te rindas. Soñar es ilusion, soñar es lo que serás en el futuro y solo tu eres el dueño de ella, tu vida.

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